Cannabis y sus implicaciones médicas

Posted in Medicina, Uncategorized on diciembre 9, 2009 by fanaquendi

El tema que voy a tratar hoy me surgió como consecuencia de una conversación que tuve con un amigo. Él me confesó que había dejado de “fumar porros” hacía a penas un mes, pero que lo había hecho durante muchos años, y que había tenido que sustituir esta conducta por el consumo de cigarrillos de tabaco.

Ya que el cannabis es la droga ilegal más comúnmente consumida, y es posible que mucha gente posea conceptos equivocados, o bien no conozca correctamente lo que consume,  o bien prefiera ignorar lo que consume,  me parece adecuado intentar arrojar algo de luz en el tema.

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El cannabis es la sustancia ilegal más frecuentemente consumida en España y Europa. Deriva de la Cannabis sativa var. Esta especie herbácea es una planta anual originaria de las cordilleras del Himalaya, Asia. Sus usos son variados, pero hoy nos interesa su uso como sustancia psicoactiva. Debido a sus propiedades psicoactivas, es una de las pocas plantas cuyo cultivo se ha prohibido o restringido en muchos países. “Marihuana” es un término genérico empleado para denominar a los cogollos de ésta planta, que son su órgano reproductivo femenino, y al hachís, que es el polen prensado de su flor, y que contiene las concentraciones más altas de delta-9-tetrahidrocannabinol.

El delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) es el principal compuesto activo del cannabis (aunque existen cerca de 60 canabinoides en el cannabis), que actúa en nuestro organismo a través del sistema endocannabinoide. El Cannabis silvestre contiene habitualmente entre 0,5 a 5% de THC. El contenido en cannabinoides depende de la genética de la planta y de las condiciones ambientales en las que se desarrolla. Las plantas hembras no polinizadas son las que contienen una mayor concentración de cannabinoides, siendo los machos generalmente desechados para este uso.

Según el preparado y el origen de la droga, se encuentra en diferentes concentraciones:

Marihuana (“hierba”) < hachís (“chocolate”) < aceite de hachís.

Tres pesentaciones de cannabis. De izquierda a derecha: marihuana, hachís y aceite de hachís.
Marihuana, hachís y aceite de hachís

Respecto a la farmacocinética (distribución de la droga por el organismo) del THC diremos que la vía de uso de la droga varía. La más utilizada es la inhalada (“porro”), pero también se usa vía oral (absorción lenta) o intravenosa (excepcional). Se absorbe y distribuye muy rápidamente ya que es un compuesto muy lipofílico (afinidad por tejido graso), y es metabolizado en el hígado a compuestos aún más activos; posee un ritmo de excreción lento, y por eso se pueden detectar metabolitos meses después en sangre y/o en orina.

La farmacodinamia ( forma de actuar de la droga) es compleja y está relacionada con el sistema cannabinoide endógeno. Este, es un sistema de receptores y neurotransmisores presentes en nuestro sistema nervioso, en el cual actúa el THC y otros cannabinoides del cannabis. El THC actúa como neuromodulador (puede variar el efecto de otros neurotransmisores) sobre todo a nivel cerebral, potenciando entre otras la función dopaminérgica. Los endocannabinoides participan en la regulación de la  actividad motora, del aprendizaje y la memoria, y de la nocicepción (percepción del dolor), así como en el desarrollo cerebral.

Al principio del consumo induce un fenómeno denominado tolerancia inversa, esto es, la misma dosis produce más efecto, pues se empiezan a acumular metabolitos activos al autoinducir su metabolismo. Posee tolerancia directa cruzada con el alcohol, esto es, si consumes alcohol al mismo tiempo que cannabis, necesitarás más cannabis para tener el mismo efecto. No provoca síndrome de abstinencia. Es raro que un individuo cumpla criterios de dependencia.

Cannabis y psiquiatría

Problemas relacionados con el consumo de cannabis

  1. Intoxicación aguda: depende de la dosis, la vía de administración, las expectativas y el contexto del consumo. Induce un estado de relajación y euforia suave, con aumento de la sociabilidad y disminución de la capacidad de abstracción y de la concentración. Es frecuente la alteración perceptiva (ralentización del paso del tiempo). En personas predispuestas, puede desencadenar crisis de pánico con despersonalización grave (despersonalización hace referencia a la pérdida de la identidad del yo, dando lugar a sensación de extrañamiento con uno mismo, del propio cuerpo) (frecuente) o psicosis tóxicas con ideación paranoide (raro). Los efectos físicos inmediatos son la hiperemia conuntival (ojos rojos), con taquicardia (puede desencadenar una angina de pecho en personas con insuficiencia coronaria) y efectos anticolinérgicos (sequedad de boca). El tratamiento es el de los síntomas que puedan aparecer, no existe antídoto.
  2. Uso crónico: asociado con el síndrome amotivacional (el individuo pierde sus motivaciones personales, profesinolanes, etc, quedando en un estado cierta indiferencia en este sentido). Aumenta el riesgo de axacerbación de los síntomas psicóticos ( delirios, alucinaciones, interpretaciones delirantes, fenómeno de robo, difusión y lectura del pensamiento, etc )de la esquizofrenia. Disminuye la capacidad vital pulmonar (capacidad total de aire pulmonar) y no está demostrado que sea carcinogénico. En embarazadas existe retraso del crecimiento fetal.

La participación del sistema endocannabinoide en la regulación de la actividad dopaminérgica podría ayudarnos a comprender el hecho de que el consumo agudo de cannabis pueda desacoplar de una manera reversible las funciones cognitivas. También podría explicar porque el consumo crónico puede conducir a déficit irreversibles en la función cognitiva y a la precipitación de síntomas psiquiátricos como psicosis, ansiedad o depresión.

El consumo de cannabis puede inducir o exacerbar una psicosis preexistente, por lo que ha sido considerado como factor de riesgo en la incidencia de este desorden, en particular en el caso de un consumo elevado o de individuos vulnerables. Esto tiene que ver con las relaciones existentes entre el sistema endocannabinoide y el sistema dopaminérgico, cuya alteración de este último es una de las hipótesis que explicarían, al menos, parte de la patogenia de la esquizofrenia. La suma de las alteraciones de ambos sistemas contribuye al agravamiento de la enfermedad.

Para comprender esto es útil entender la patogenia (¿cómo surge?) la esquizofrenia. Para ello existe una forma sencilla de comprenderla, y es el fenómeno de los 2 golpes (double hit). Según este son necesarias dos situaciones para padecerla:

  1. Primer golpe: vulnerabilidad al nacimiento. Esto viene definido por una serie de factores de riesgo como son antecedentes familiares de esquizofrenia, nacimiento en meses fríos, antecedentes de problemas obstétricos (durante el parto), enfermedades infecciosas graves del sistema nervioso central (SNC).
  2. Segundo golpe: este segundo golpe sería NECESARIO para el desarrollo de la enfermedad. Constituye factores de riesgo como: consumo de tóxicos (CANNABIS y anfetaminas) y estrés psicosocial.

Son por tanto necesarios ambos fenómenos: primer y segundo golpe, para el desarrollo de la enfermedad. Esto viene a significar, que los individuos con una vulnerabilidad (primer golpe) que son sometidos a factores de riesgo como es el consumo de cannabis (segundo golpe), son los que tienen mucha probabilidad de desarrollar la enfermedad. Esto también significaría que en sujetos no vulnerables, a pesar de ser sometidos a numerosos factores de riesgo, no la desarrollen. Sin embargo esto es cuestión de probabilidades. Juzguen ustedes mismos.

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El consumo de cannabis está en auge,  no solo entre adolescentes,  sino entre los  adultos. Posee unos claros beneficios médicos en ciertas situaciones y patologías: es antiemético (corta el vómito), analgésico (quita el dolor), relajante muscular, orexígeno (engorde), antineoplásico, y se ha utilizado para disminuir la presión intra ocular en el glaucoma. Sin embargo, su consumo recreativo conlleva unas implicaciones que vale la pena conocer.

Mi intención es puramente la de informar, puesto que en la información reside el poder de control sobre las cosas. Espero que os haya sido de utilidad.

El ocaso

Posted in Astronomía on diciembre 8, 2009 by fanaquendi

Hoy he salido a mi terraza como otras muchas veces, sin embargo, el azar ha querido premiarme hoy con hacerlo en un momento idóneo para observar un fenómeno que sucede cada día, y que nos ha maravillado a los seres humanos desde tiempo ya olvidados: la puesta de sol.

Este fenómeno astronómico ha inspirado mitos por todas las culturas de nuestro mundo, mediante los cuales se pretendía explicaba la razón, el “por qué”. Estos mitos, casi siempre entremezclados con percepciones religiosas o místicas son totalmente verosímiles cuando se observa tal fenómeno. Quiero decir, que cuando presencias una puesta de sol, comprendes la fascinación de los hombres que nos han precedido y su afán por intentar explicar tal evento, pues tú mismo te sientes anonadado.

Ni qué decir tiene que la más bellas obras de arte humana en cualquier de sus expresiones: pintura, cine, música, arquitectura, etc han querido captar este momento y relacinarlo con multitud de emociones y sentimientos humanos. ¿Qué despierta en nosotros el ocaso? ¿Por qué tal fascinación por él?. Preguntas que son mejor hacerse a uno mismo mientras uno es espectador de dicho espectáculo celeste.

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El ocaso

Definición

(Del lat. occāsus).

1. m. Puesta del Sol, o de otro astro, al transponer el horizonte.

2. m. Oeste (‖ punto cardinal).

3. m. Decadencia, declinación, acabamiento.

El fenómeno

Un asto, y en particular el Sol, está en ocaso cuando atraviesa el plano del horizonte, y pasa de nuestro hemisferio visible al no visible. Su altura “h” pasa es cero, y pasa de ser positiva a negativa. En el caso del Sol, ello determina el fin del día. Su antónimo es el orto o alba.

Con el transcurso del año, el Sol va cambiando el punto en donde se pone. En los Equinocios ( en torno al 20 de marzo y 22 de septiembre), se pone justo en el oeste, siendo estos dos días los únicos del año donde sucede justo en este punto. En primavera y en verano (para el hemisferio norte) se pone entre el oeste y el norte (declinación positiva); en otoño e invierno su ocaso es entre oeste y sur (declinación negativa). Para el hemisferio sur, es simultáneamente viceversa. Durante los solsticios (en torno al 21 junio y 21 de diciembre), es cuando el sol se encuentra más alejado del punto oeste en su ocaso.

Variación de la eclíptica en la esfera celeste en función de la estación.

El ocaso real en un lugar dado puede adelantarse en varios minutos si hay elevaciones del terreno en la dirección de la puesta del Sol, lo cual puede dar lugar a que sobre el terreno se aprecie que el Sol ya se ha puesto pero que no haya tenido lugar la puesta de Sol en el sentido astronómico que generalmente se aplica.

La refracción de los rayos de luz solares por parte de la atmósfera provoca que veamos la luz del Sol, aún cuando este se encuentra oculto tras el horizonte, prolongando de tal modo el día y acortando la duración de la noche. A este fenómeno se le conoce como crepúsculo vespertino. Del mismo modo ocurre en el orto o alba, antes de aparecer el sol por el horizonte, el cielo se ilumina, provocando la misma situación de acortamiento de la noche y prolongación del día.